lunes, 26 de julio de 2010

Eva, a 58 años de su entrada a la inmortalidad.


EVA
Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedo sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a Paris rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".

Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte mas muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lagrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada mas que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.

Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?

II

No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?

Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.
Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.
Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.
María Elena Walsh

miércoles, 14 de abril de 2010

Recuerdos de tu amor.

Ya no existen ni el día ni el trabajo,
entramos de plano a otra existencia.
Se apagan los brillos del día,
se enciende la luz de nuestra piel desnuda.
Mi deseo se entrega a tus pies y te recorro,
mis labios ascienden tramo a tramo hasta tu boca.
Tu deseo me envuelve y eleva,
tus manos y tu lengua en libertad
me enloquecen de placer y dicha.
Me niego a cerrar los ojos,
necesito ver como el amor te ilumina
resaltando aún más tu belleza.
Saliva, olores, calor, movimientos,
saltos, dentelladas, lamidas.
Éxtasis final. Se detiene el tiempo.
Paso de un sueño a otro entre tus brazos.
La Negra

viernes, 26 de marzo de 2010

Mención recibida en concurso sobre el día de la Mujer.

SOBRE VIOLENCIA EJERCIDA A LA MUJER
Concurso literario de nivel internacional
160 trabajos del país y el exterior participaron de la exitosa propuesta organizada por el Partido Socialista de Coronel Rosales.


El Partido Socialista de Coronel Rosales realizó la entrega de los premios de los ganadores del Primer Concurso Literario "Alicia Moreau de Justo", en el marco de las celebraciones por el Día de la Mujer.
El tema del certamen, dividido en los rubros cuento y poesía y en el que participaron 160 escritos provenientes de todo el país y el exterior, debía versar sobre la violencia ejercida sobre la mujer.
Se recibieron envíos desde Alemania, Cuba, España, Uruguay, Estados Unidos, Méjico, Chile, Colombia y de casi todas las provincias del territorio nacional. La única ganadora local fue la escritora y actriz Beatriz Ferrer, quien obtuvo una mención honorífica en poesía.
Participó de la ceremonia el secretario general del Partido, Carlos Zanete, quien en la alocución central destacó el trabajo de los organizadores, integrantes de las filas más jovenes de la centenaria agrupación política y agradeció la ardua tarea de los responsables de la selección de las obras ganadoras.
Una representante de la rama juvenil hizo lo propio y también realizó el discurso de rigor la presidente del jurado, la escritora Gladys Acha. La secundaron el licenciado Sergio Soler y la profesora María Luján Avalos.
"Me sentí muy halagada ante la convocatoria porque ser jurado de un concurso literario de carácter internacional es una gran responsabilidad. Cuando comenzamos a recibir los trabajos nunca pensamos que iban a ser tantos y mucho menos correspondientes a tantas nacionalidades distintas", destacó.
"Los jurados nos sentimos muy cómodos y con la libertad y el respeto que los organizadores nos dieron pudimos tomar decisiones acordes a la circunstancias", agregó.
"Por otra parte, fue muy gratificante leer tantas buenas obras sobre la temática del certamen. Eso prueba que la literatura sirve para otra cosa más que para entretener. Sirve también para denunciar, para darle voz a los que no la tienen. Para que todos sepan que hay otros en las mismas condiciones. De esa forma, se pueden cambiar las cosas", expresó finalmente.
El acto, durante cuyo transcurso se leyeron la actas de premiación y los textos de los trabajos ganadores, y se entregaron diplomas de reconocimiento, contuvo una amenización musical folklórica a cargo del intérprete salteño Diego Lamas.


Conformidad. Elionel Basili, en representación de los organizadores, manifestó a este medio su satisfacción por la organización y la convocatoria.
"Para el Día de la No Violencia Hacia la Mujer podríamos haber lanzado un comunicado de prensa y cumplíamos. Pero creemos que es más valioso involucrar a las personas para que sean ellas quienes fijen una postura y tengan un espacio donde expresar lo que piensan", indicó.
"El concurso literario fue una muestra de eso. Sólo tuvimos que brindar el espacio. Gran parte de nuestro trabajo se centra allí, en los espacios creados donde la gente pueda alzar su voz y decir lo que piensa", concluyó.


Todos los ganadores
El ganador en poesía fue Andrés Barbosa Vivas de Colombia, secundado por la puntaltense Beatriz Ferrer. Las otras menciones fueron para Víctor Cumio (General Roca), Sebastián Gómez (Tucumán), Mariela Rodríguez (Santa Fe), Delia Fernán Cabo de Hernández (Uruguay), Lidia Díaz (Estados Unidos), Elizabeth Carpi (Córdoba), Vivian Tapia (Lomas de Zamora) y Lorena Bloch (Santa Fe).
En cuento ganó Norma Segades de Santa Fe, seguida por Osvaldo Pampín (Mar del Plata), Elena Márquez Núñez (España), Gloria Echeverría (Lomas de Zamora), Francisco Muñoz (Méjico), Sinaín Narváez (Estados Unidos), Sergi Orea Vilás (España), Salvador Robles Miras (España), Liliana Vinelli (Morón) y Sandra Pecora (Capital Federal).
Las organizadores anunciaron que todos los trabajos seleccionados integrarán un edición escrita que se presentará oportunamente y se distribuirá en establecimientos educativos y bibliotecas del distrito, de toda la región y del país.





Nota extraída de La Nueva Provincia, versión digital www.lanueva.com, diario de Bahía Blanca.

miércoles, 24 de marzo de 2010

NUNCA MAS. MEMORIA.

Esto era parte de la "reorganización nacional".
"...el 12 de marzo, Inés Ortega de Fossatti, otra detenida, inició su trabajo de parto. Nos desgañitamos llamando al cabo de guardia. Pasaron las horas sin respuestas. Como yo era la única con experiencia la ayudé en lo que pude. Ella era primeriza y tenía 17 ó 18 años. Por fin, después de las doce horas se la llevaron a la cocina, sobre una mesa sucia, con la venda en los ojos y frente a todos los guardias, tuvo a su bebé ayudada por un supuesto médico que lo único que hizo fue gritarle mientras los demás se reian. Tuvo un varón al que llamo Leonardo la dejaron 4 ó 5 días con él en una celda y después se lo llevaron diciéndole que el Coronel quería verlo. aparentemente alguien llenó una ficha con los datos del bebé..."


"... a nuestra llegada a la ESMA, vimos muchas mujeres tiradas en el suelo, en colchonetas, que esperaban el nacimiento de sus hijos. Algunas provenían de otras fuerzas, otras eran 'propias' de la ESMA..."(Sara Solarz de Osatinsky y Ana María Matí Legajo 4442)

>¡¡ NO OLVIDAR!!

jueves, 4 de marzo de 2010

Dolina y la aventura del conocimiento.




La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: "....haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos....."

Quizá se supriman algunos... detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas.
Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.

A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que no ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.

Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros.
Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio.

Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.

Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.
Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente.

Gane mucho "vento" sin esfuerzo ninguno.

No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.
¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!

El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. "Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.

Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.

Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.
Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar, quién es uno", etc.
Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.
Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.
De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.

"Aprenda a tocar la flauta en 100 años".
"Aprenda a vivir durante toda la vida".
"Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje".


ALEJANDRO DOLINA

sábado, 20 de febrero de 2010

Recordando a dos grandes: Ariel Ramirez y Hamlet Lima Quintana.



Mañana se cumplen 8 años de la partida del gran poeta argentino Hamlet Lima Quintana. Hace tres días se fue otro grande, Ariel Ramirez. Se me ocurrió recordarlos juntos porque las vuelta que tiene la vida los unió en un tiempo de la vida actuando Hamlet como músico.




Pero Lima Quitana fue mas que nada Poeta, así con mayúsculas. Es verdad que tuvo otras actividades: trabajó en las redacciones de la agencia de noticias United Press y de la sección Política del diario Clarín. También se desempeñó como cobrador, vendedor de la editorial Sudamericana y empleado del Instituto Nacional de Cinematografía-Pero insisto...fue Poeta y eso no es un trabajo sino una actividad vital.




Ariel Ramirez fue
fue un músico, pianista, concertista, compositor y director argentino de un vastísimo trabajo musical. Presidente de SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música).Recopiló melodías folclóricas en Jujuy y Tucumán. Durante el período 1950-1952 viajó a Europa, donde dio conciertos de música argentina en universidades de Alemania, España, Inglaterra e Italia. Al frente de su Compañía de Folkore fundada en 1955 actuó en diversos países de Europa. Perfeccionó sus estudios con Erwin Leuchter.

Escribió una cantidad muy grande de obras que, sin lugar a dudas, rescatan la esencia del esíritu argentino, podríamos enumerar sus mayores creaciones:
1964: Misa Criolla
1969: Mujeres argentinas (con Félix Luna, cantata)
1969: Alfonsina y el mar (con Félix Luna, zamba)
1945: La tristecita (con María Elena Espiro, zamba)
1964: Navidad nuestra (con Félix Luna, villancicos)
1964: La peregrinación (con Félix Luna, huella)
1965: Los caudillos (con Félix Luna, cantata épica)
1960: Los inundados (con Guiche Aizenberg, canción litoraleña)
1977: París, la libertad (con Félix Luna, canción)
1950: Agua y sol del Paraná (con Miguel Brascó, canción litoraleña)
1958: El nacimiento del charango
1972: Cantata sudamericana (con Félix Luna)
1972: Antiguo dueño de las flechas (indio toba) (con Félix Luna)
1975: Quince estudios para piano
1980: Tríptico mocoví (con Guiche Aizenberg)
1980: Misa por la paz y la justicia
1980: La hermanita perdida (con Atahualpa Yupanqui, aire de milonga dedicado a las islas Malvinas)



Más allá de todo, espero que la historia y la memoria popular no lo confinen al olvido, como creo que pasó tan injustamente con Don Hamlet.

Como siempre, recomiendo acercarse a estos autores para poder disfrutar del arte mayor desplegado.


ANTIGUO DUEÑO DE LAS FLECHAS





Ariel Ramirez, Félix Luna




Indio toba
Sombra errante de la selva
Pobre toba reducido
Dueño antiguo de las flechas

Indio toba
Ya se han ido tus caciques,
Tus hermanos chirihuanos,
Abipones, mocovies . . .

Sombra de kokta y noueto
Viejos brujos de los montes
No abandonen a sus hijos
Gente buena, gente pobre . . .

Indio toba,
El guazuncho y las corzuelas,
La nobleza del quebracho
Todo es tuyo y las estrellas.

Indio toba ya viniendo de la cangaye
Quitilipi, aviaterai, caguazu, charadai,
Guaicuru, tapenaga, pirane, samuhu,
Matara, guacara, pinalta,
Matara, guacara, pinalta . . .

Indio toba no llorando aquel tiempo feliz
Pilcomayos y bermejos llorando por mi
Campamento de mi raza la america es
De mi raza de yaguarete
Es la america, es . . .

Toba dueño como antes del bagre y la miel
Cazador de las charatas, la onza, el tatu
Toba rey de yararas, guazupu y aguaras
El gualamba ya es mio otra vez
Otra vez, otra vez . . .



Zamba para no Morir, Hamlet Lima Quintana.


Romperá la tarde mi voz
hasta el eco de ayer
voy quedándome sólo al final
muerto de sed, harto de andar
pero sigo creciendo en el sol, vivo


era el tiempo viejo la flor
la madera frutal
luego el hacha se puso a golpear
verse caer, sólo rodar
pero el árbol reverdecerá, nuevo


Al quemarse en el cielo la luz del día, me voy
con el cuerpo asombrado me iré
ronco al gritar que volveré
repartido en el aire a cantar, siempre

Mi razón no pide piedad
se dispone a partir
no me asusta la muerte ritual
sólo dormir, verme borrar
una historia me recordará, vivo

veo el campo, el fruto, la miel
y estas ganas de amar
no me puede el olvido vencer
hoy como ayer, siempre llegar
en el hijo se puede volver, nuevo

sábado, 30 de enero de 2010

En la peluquería.




-Es muy duro, sin dudas, ¿me entendés? Yo la conocí muy de chico. Éramos muy chicos los dos. ¿Sabés qué es lo peor? Ver morir a una parte de uno. Es una forma de entender de golpe que uno va a morir…Después fue lo de mis viejos. A mí no se me había muerto nadie y de golpe los tres…ella, primero, mis viejos después…es como haber perdido los pilares. A ver… ¿sabés a qué conclusión llegué? No pensar…no cuestionarse. Vivir y punto. ¡Qué se yo!

Mientras Martín hablaba, los cabellos que iba cortando de Walter caían como la charla, sin prisa. Javier en silencio, lo miraba largamente. Yo creo que se comprendían, en algún punto hablaba por los dos. Lo digo porque los ojos de ambos se nublaban y la atmósfera se enrarecía. Walter solo miraba los reflejos de ambos en el espejo.

-Yo creo en Dios –continuaba Martín- no como quien dice “hay que creer en alguien” ¡No! Yo creo en Dios. Creo lo que Él me dice. No soy fuerte, no te confundás como hacen todos. No. Si pude soportar la larga enfermedad de ella y estos dos años sin ella es por Él, es Dios quien me sostiene. Dios y la música, mirá acá la tengo, es una Fender, cada ratito que tengo sólo, la agarro para tocar. Blues, soy blusero a full…y la música me acompaña y me hace olvidar, por un rato me olvido de todo, no pensar…no pensar…

Javier cambió su posición en la silla como para salir de la especie de trance en la que había entrado, Martín con su monólogo lo había atrapado en una telaraña melancólica. Walter aprovechó que Martín cambiaba de tijeras para llamar por celular a su empleado. Preguntó si había llamado alguien por el auto que una hora antes le habían robado, no se los veía inquieto, porque pagaba el seguro, pero…

-Che, ¡Qué quilombo! – Javier giró su cabeza hacia la tele que trasmitía un noticiero, pasaban imágenes de un terremoto- son señales, sin duda son señales. Pero nadie les da bola… pero nada es casual.

-Nada, nada –asentía Martín- sin ir más lejos te cuento…yo me voy los fines de semana a Cañuelas, al medio del campo viste, ahí tenés que ver a la gente agarrada de los tirantes por los tornados, pero de eso acá no se habla nada… los noticieros no cuentan nada… y son señales, sin duda, algo está pasando… el otro día llovió y se inundó todo, estamos en plena capital, ¡cómo se va a inundar así! Y el viento, ¿viste el viento de anoche? Por eso voy a Cañuelas, allí hablo con gente, de Dios hablo,¡gente que sabe mucho!…hay un pibe de 22 años que no sabés lo que sabe…yo tengo 45, viste, pero nunca me había puesto a pensar sobre esas cosas y me gusta que me hablen…me hace pensar…

Walter aprovechó que Martín se distrajo en detalles hablando y llamó por segunda vez a su empleado, canceló una cita, ordenó que cobraran dos facturas que vencían ese día, porque ahora con lo del auto necesitaría plata, y aprovechó para comentarle que llamaría a la “bruja” para hacerse el mártir por el robo y cancelar la salida a la casa de los suegros de esa noche. Cortó. Llamó a su mujer, voz caída, casi mudo, explicó cómo le habían sacado el auto, que de milagro salvó la vida, que sí, que sí, que gracias a Dios estaba bien, que sólo esperaba llegar a la casa para tirarse en la cama, que no lo podía creer, que si quería hacía el esfuerzo y la acompañaba, que bueno mi amor andá sola, que no se preocupe por él, que la amaba…Cortó. Mejor de lo que esperaba.

-Yo veo señales, sabés, y eso está oculto, nadie explica nada, en el cielo las veo –Javier, señalaba el techo, como si estuvieran al aire libre- tipo 9 de la noche, viste, me pongo a mirar, y todas la noches pasa, nunca fallan, objetos voladores, todos me dicen que son aviones,¡ pero no pueden ser aviones!,-Javier estaba excitado, se le enrojeció la cara y batía las manos al tiempo que hablaba casi sin respirar - se mueven muy rápido, no se ve la lucecita roja que todos tienen, viste, ahí al costado la tiene, todos los aviones las tienen, pero estas luces no, conclusión: ¡no son aviones! y lo peor de todo, a veces zigzaguean y, ¡escuchá bien lo que te digo!, aumentan la intensidad de su luz, luego la disminuyen y desaparecen. -Silencio. Abrió grande sus ojos, miró fijo a Martín. Sigue el silencio. Tomó airé y continuó- la otra noche que de una luz se desprendían otras dos luces y cada una tomaba distintas direcciones, una pal’norte y otra pal´sur. Son señales.

-¡Sin duda! ¡Sin duda! Son señales, viste, es como yo te digo… -Martín emocionadísimo sacudía la nuca de Walter para quitar los últimos cabellos que quedaban pegados – listo Walter, ¿conforme? –preguntaba sin esperar respuesta, mientras jugando con los espejos le mostraba distintos ángulos del corte- por eso como te contaba voy a Cañuelas siempre, ahora tengo que pensar en mí, la soledad es dura, no se como reemplazarla, pero la música, Dios, sólo así puedo seguir…

-Sí, dale pa’delante, hay que estar atento, como dice la Biblia, porque no sabemos ni el día ni la hora, pero se viene…hay señales…se viene…

Javier dejó su silla y se acomodó en el sillón para que Martín le corte el pelo, tenía toda la intensión de seguir la charla, Martín lo preparó y continuó contándole sobre sus nuevas experiencia místicas, Walter, que ya le había agradecido y pagado, tomó su saco, se acercó a la puerta, al llegar se dio vuelta, los saludó a ambos, volvió a girar y pensó “que par de pelotudos” y se fue.


La Negra