martes, 18 de diciembre de 2007

Poetas de los que se nutre mi alma y me da el acento tràgico y existencial.

Miguel Hernàndez es un poeta que escribe desde el fondo de su alma. Con la vida entera y desde el dolor suyo y de su pueblo.




Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910Alicante, España, 28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono de la generación del 27».




ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío,
se me ha muerto como del rayo
Ramón Sijé, con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas
estridentes sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras
espumosas mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Miguel Hernández
El rayo que no cesa (1934-1935)
Incluido en El hombre y su poesía. Antología. Miguel Hernández. Ed. Juan Cano Ballesta. CÁTEDRA. Letras Hispánicas, nº 2.

Y en Antología Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas. Selección e introducción de José Francisco Ruiz Casanova. Cátedra Letras Hispánicas. 500. Ediciones Cátedra S.A. 1998.

Y en Diez siglos de poesía castellana. Selección e introducción de Vicente Gaos. El libro de bolsillo 581. Alianza Editorial. Madrid.

lunes, 17 de diciembre de 2007

La Tarea.


Còmo serà ese aire
con que vuelves
y ese perfil
que asombra
a las medallas,
que, de verte venir
por la ternura,
echè a la soledad
esta mañana.
Despuès abriste el dìa,
redimiste
mis hàbitos de sombra
en los que estaba
no sòlo mi canciòn
sino el olvido,
que era el huèsped verdugo
de mi casa.
La tristeza,
reptando en los rincones,
te esperò agazapada.
Pero bastò tu voz
y ese aire tuyo
para desalojarla.
Estoy de acciòn directa
contra el moho,
contra la incertidumbre
y el desànimo.
Hay que tomar la luz
donde se encuentre
y cortar por lo claro.
La tarea, mi amor,
nuestra tarea
¡Es amar a destajo!
Armando Tejada Gòmez

martes, 11 de diciembre de 2007

Confesiones.


Yo te estaba esperando.
Màs allà del invierno, en el cincuenta y ocho,
de la letra sin puño y el verano
de mi primera carta,
por los pasillos lentos y el examen,
a travès de los libros, de las tardes de futbol,
de la flor que no quiso convertirse en almohada,
màs allà del muchacho obligado a la luna,
por debajo de todo lo que amè,
yo te estaba esperando.
Yo te estoy esperando.
Por detràs de las noches y las calles,
de las hojas pisadas
y las obras pùblicas
y de los comentarios de la gente,
por encima de todo lo que soy,
de algunos restaurantes a los que ya no vamos,
con màs prisa que el tiempo que me huye,
màs cerca de la luz y de la tierra,
yo te estoy esperando.
Y seguirè esperando.
Como los amarillos del otoño,
todavìa palabra de amor ante el silencio,
cuando la piel se apague,
cuando el amor se abrace con la muerte
y se pongan màs serias nuestras fotografìas,
sobre el acantilado del recuerdo,
despuès que mi memoria se convierta en arena,
por detràs de la ùltima mentira,
yo seguirè esperando.
Luis Garcìa Montero
Español (1958)

lunes, 10 de diciembre de 2007

Lo que la mùsica representa para mì VI: Tango . Homero Manzi


Como dije en mi autorretrato soy un tango. Soy todos los tangos. Soy una letra de Manzi, cualquiera, la màs tràgica.

Homero Manzi fue el renovador de la poesìa del tango y el primero en aportar metàforas de linaje literario a la mùsica popular. Obras como Malena, Despuès, Sur son clàsicos de su autoria.

Pero en su vida el tango no constituyò una actividad excluyente; por el contrario, Manzi fue agitado por pasiones mùltiples: la polìtica, el cine, el periodismo, el teatro, la radio, la noche, el juego, el amor. Desde muy joven militò activamente en el irigoyenismo y abogò por la reforma universitaria. fundador de la productora cinematogràfica Artistas Argentinos Asociados.

Naciò en Santiago del Estero en 1907 y muriò en Buenos Aires en 1951. Tenìa 43 años.


Pero la mejor forma de presentarlo es leerlo, compartan conmigo estas maravillosas letras.

DESPUES


Después ...

La luna en sangre y tu emoción,

y el anticipo del finalen un oscuro nubarrón.

Luego ...irremediablemente,

tus ojos tan ausentes llorando sin dolor.

Y después...

La noche enorme en el cristal,

y tu fatiga de viviry mi deseo de luchar.

Luego ...

tu piel como de nieve,

y en una ausencia leve

tu pálido final.

Todo retorna del recuerdo:

tu pena y tu silencio,tu angustia y tu misterio.

Todo se abisma en el pasado:

tu nombre repetido ...

tu duda y tu cansancio.

Sombra más fuerte que la muerte,

grito perdido en el olvido,

paso que vuelve del fracaso

canción hecha pedazos

que aún es canción.

Después ...

vendrá el olvido o no vendrá

y mentiré para reír

y mentiré para llorar.

Torpefantasma del pasado

bailando en el tinglado

tal vez para olvidar.

Y después,

en el silencio de tu voz,

se hará un dolor de soledad

y gritaré para vivir...

como si huyera del recuerdo

en arrepentimiento

para poder morir.



Fuimos


Fui como una lluvia de cenizas y fatigas

en las horas resignadas de tu vida...

Gota de vinagre derramada,

fatalmente derramada,

sobre todas tus heridas.

Fuiste por mi culpa golondrina entre la nieve

rosa marchitada por la nube que no llueve.

Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza

que no puede vislumbrar su tarde mansa.

Fuimos el viajero que no implora,

que no reza,que no llora, que se echó a morir.

¡Vete...!

¿No comprendes que te estás matando?

¿No comprendes que te estoy llamando?

¡Vete...!

No me beses que te estoy llorando

¡Y quisiera no llorarte más!

¿No ves?,es mejor que mi dolor

quede tirado con tu amor librado de mi amor final

¡Vete!,

¿No comprendes que te estoy salvando?

¿No comprendes que te estoy amando?

¡No me sigas, ni me llames, ni me beses

ni me llores, ni me quieras más!

Fuimos abrazados a la angustia de un presagio

por la noche de un camino sin salidas,

pálidos despojos de un naufragios

acudidos por las olas del amor y de la vida.

Fuimos empujados en un viento desolado...

sombras de una sombra que tornaba del pasado.

Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza,

que no puede vislumbrar su tarde mansa.

Fuimos el viajero que no implora,

que no reza,que no llora, que se echó a morir.

martes, 4 de diciembre de 2007

Miradas prestadas.

Miradas prestadas es un proyecto personal que intenta reflejar los sentimientos "prestados" es decir, vividos por otros. Los temas son variados hechos, lugares. La ùnica salvedad es que yo no conozca ese lugar ni a esa persona para remitirme lo màs posible a la experiencia.
Hoy comparto con uds. un poema escrito a atardeceres en San Fernàndo del Valle de Catamarca. Si...pequeña excepsiòn: conozco Catamarca pero no en verano ni el lugar que me relataron. Bueno va sin demora el poema....


Atardecer en el Valle

A Fernando y a una tierra que amo tanto como a él.

Tradición ancestral
que brota desde la Tierra.
Comienza un orgiástico ritual
que crea la tarde antes de morir:
con música de Grillos y Coyuyos,
el Ambato se hace eterno;
el Sol que se dormirá a su amparo,
se niega a partir sin antes
besar al Valle
y penetrarlo hasta el alma
con sus brillantes destellos.
De pronto el Cielo es Mujer.
Su suave piel se deja amar
dócil, sin tiempo,
invita a sus amantes a volar
envueltos en aromas
a tierra mojada, flores
y esos sabios yuyos
que conocen el nombre,
que solo a ellos revelarán
en esa máxima entrega,
de cada piedra , de cada alma,
y de cada historia.
En el momento cumbre
la Luna ilumina.
Jóvenes estrellas
fabrican un manto
que envolverán serenamente
los relajados cuerpos
de aquellos dichosos amantes
que supieron contemplar el milagro.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Soy.



Soy una calle solitaria, nocturna…
Soy un poema de Borges,
inmenso, profundo, laberíntico;
leído como diatriba a la ausencia
paradójica, mortal, eterna,
de un amor perdido por un aire
que jamás lo ha visto.
Soy un encuentro en Recoleta,
poblado de versos de Pessoa,
recitados por una voz sin Patria.
Soy un beso inesperado
en una fría noche en el Parque Lezama.
Soy un tango.
Soy todos los tangos.
Soy una letra de Manzi,
La más trágica. Malena. Sur. Después…
¡Qué importa del después!
Son el barrio de Flores inventado por Dolina.
Pero no soy una de sus fatales mujeres.
Soy uno de sus Hombres Sensibles,
que saben que la Vida vale menos que el Amor.
Y se juegan y van por más
capaces de todo heroísmo por un amor.
Por ese amor que nunca alcanzarán
pero luchan por merecer.
Soy la Casa Tomada de Cortázar,
y un tango de Piazzola.
Piantada, piantada, piantada…
¡Quereme así piantada!
Pero quereme…mirando al Río
que sueña el mar y la distancia
que jamás mira a la ciudad
que tampoco lo mira.
Soy una pintura de Soldi,
y una foto en sepia.
Soy Montevideo,
transformada en amante discreta,
modesta, sencilla, profunda.
Y soy una daga, otra vez Borges,
hija de una revancha que no fue
clavada para siempre
en el centro mismo de los sueños.
Soy Buenos Aires en el acento.
Pero soy un sueño de paz en las montañas.
En esas montañas prometidas por la sangre
urdidas en mis fantasías
por los cuentos de la infancia,
de una europea herencia.
Pero están aquí y me besaron.
Pero que se olvidaron el rescate,
o no se animaron a pagarlo.
Entonces soy fracaso.
Eterno, fracaso,
Que gira sin consuelo
Hasta que alcance por fin su derrota.






sábado, 1 de diciembre de 2007

La cigarra...sì, soy como la cigarra.


Tantas veces me mataron,

tantas veces me morí,

sin embargo estoy aquí resucitando.

Gracias doy a la desgracia

y a la mano con puñal,

porque me mató tan mal,

y seguí cantando.




Cantando al sol, como la cigarra,

después de un año bajo la tierra,

igual que sobreviviente

que vuelve de la guerra.




Tantas veces me borraron,

tantas desaparecí,

a mi propio entierro fui,

solo y llorando.

Hice un nudo del pañuelo,

pero me olvidé después

que no era la única vez

y seguí cantando.



Cantando al sol, como la cigarra,

después de un año bajo la tierra,

igual que sobreviviente

que vuelve de la guerra.



Tantas veces te mataron,

tantas resucitarás

cuántas noches pasarás desesperando.

Y a la hora del naufragio

y a la de la oscuridad

alguien te rescatará,

para ir cantando.



Cantando al sol, como la cigarra,

después de un año bajo la tierra,

igual que sobreviviente

que vuelve de la guerra.




Marìa Elena Walsh