Miguel Hernàndez es un poeta que escribe desde el fondo de su alma. Con la vida entera y desde el dolor suyo y de su pueblo.
Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, España, 28 de marzo de 1942) fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono de la generación del 27».
ELEGÍA
(En Orihuela, su pueblo y el mío,
Yo quiero ser llorando el hortelano
Alimentando lluvias, caracolas
daré tu corazón por alimento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
No hay extensión más grande que mi herida,
Ando sobre rastrojos de difuntos,
Temprano levantó la muerte el vuelo,
No perdono a la muerte enamorada,
En mis manos levanto una tormenta
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
de angelicales ceras y labores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
A las aladas almas de las rosas
Miguel Hernández
El rayo que no cesa (1934-1935)
Incluido en El hombre y su poesía. Antología. Miguel Hernández. Ed. Juan Cano Ballesta. CÁTEDRA. Letras Hispánicas, nº 2.
Y en Antología Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas. Selección e introducción de José Francisco Ruiz Casanova. Cátedra Letras Hispánicas. 500. Ediciones Cátedra S.A. 1998.
Y en Diez siglos de poesía castellana. Selección e introducción de Vicente Gaos. El libro de bolsillo 581. Alianza Editorial. Madrid.




