viernes, 31 de octubre de 2008

Deseo.


Juego onírico que
el aroma de tu cuerpo
desata en mí.
Soy una hembra sensual y libre
entre tus brazos.
Mis labios buscan
despertar al macho
original y primitivo
que pierda sin pudor
límites y razones.
Se desdibujan todas las formas
¿dónde empieza tu piel?
¿dónde termina mi alma?
Somos presa de un voraz deseo
que desea saciarse
pero que cuanto más bebe
más sed tiene.
Nos buscamos
a detenlladas y lamidas
entre jadeos y gemidos.
Galopa el corazón y los cuerpos,
nos albergan textura untuosas.
Me baño con gotas de tu virilidad
y te humedeces con la plenitud de mi éxtasis.
Te entrego una y otra vez mis profundidades,
mientras me ofreces el largo recorrido
salado de tus formas.
Volvemos a estallar en delirio,
hasta que por fin
tu cabeza en mi pecho
nuestras piernas enredadas
y la calma
nos hacen recuperar el aire perdido.
Brazos y besos
reposan en un valle enamorado.
Paz, deseo, amor, locura.
Pequeñas muertes
que nos dan vida.
La Negra

2 comentarios:

Jose Maria dijo...

Es un hermoso poema, reflejo fiel del ser que lo escribió...

Anónimo dijo...

es interesante lo que uno se encuentra vagando por los bloggs a tempranas horas de la madrugada.
La verdad me gustó mucho tu texto, me ... la verdad me pareció muy bueno, siento lo que lees, que creo que es lo que importa.
En fin, te dejo mi blogg por si gustas darle consejos a una novata:P